Noviembre - Diciembre 2020

Noviembre - Diciembre 2020

Vale, el 2020 no ha sido un buen año ni para la salud mental ni para la democracia. PERO la música -como siempre- ha sido ese salvavidas al que nos hemos podido abrazar con fuerza ya sea para calmar nuestra ansiedad o para escapar de estos oscuros doce meses. Doce meses que por cierto aún nos siguen regalando sus bonus tracks.

Si algo bueno nos han dejado estos pasados 365 días -además de la peña de Tik Tok haciendo lipsync con una canción de Life Without Buildings- ha sido la enorme cantidad de sonido de la que hemos podido disfrutar. Incluso con todo este tiempo extra entre mis manos sé que solo he escuchado una pequeña fracción de toda la música extraordinaria hecha por artistas que se han atrevido a salir de su soledad para conectar con los demás. Por eso, hacer una lista de "lo mejor de.." me ha parecido un poco arbitrario este año, quizá porque la actualidad en la que vivimos acentúa aún más esa sensación de "¿ A donde voy yo con esto ?".

Los discos que encontraréis aquí debajo me han ayudado a aguantar esta temporada confusa e incierta mientras los recuerdos de fiestas y vacaciones pasadas con la familia y los amigos se han extrañado más que nunca. Todos ellos se han editado durante los meses de Noviembre y Diciembre porque finalmente (y aunque muchas listas de "lo mejor de" lo quieran olvidar) el 2020 no acabó en Octubre del año pasado, aunque ya hubiera estado bien. Menudo shitshow colegas.

Brady Cohan - Studies, Vol. 1 (Phantom Limb, 2020)


En este primer trabajo en solitario Brady Cohan nos presenta -con la colaboración de algún que otro colega de la escena de Jazz exploratorio de su ciudad natal- un mundo de pequeños paisajes sonoros donde el de L.A improvisa con técnicas de guitarra, juega con pulsaciones a medio tiempo y finalmente nos presenta un disco cuya sensación de confort es tan palpable que por momentos uno se siente como un invitado más en el salón del piso de Brady mientras el va navegando canciones casi tan refrescantes como el Dark 'n' Stormy que me hago de hacer.

Don't DJ x NWAQ - Fashion (Meakusma, 2020)


Las dos personas que leen este diario personal en el que se ha convertido Pargueland saben de la profusa admiración que este blog le tiene a Florian Meier (AKA Don't DJ). Su música es de ese tipo de experiencias que quieres vivir hasta el final y que te llevan dentro de un globo gaseoso a ese abismo del ritmo que tan bien controla el de Berlin. En 'Fashion' Florian y el holandés NWAQ hacen colisionar su particular visión de la pista de baile creando música libertaria y multi-direccional hecha para despertar los sentidos.

Tened este mega slow-burner grabado en directo durante la última edición del festival Meakusma a mano en caso de que necesitéis sonorizar el más psicodélico de vuestros sueños lúcidos.


Spoken word en constante batalla con ritmos de timbres oscuros y ahumados sobre una base de dulces tonos que cautivan el oído. Wyatt D. Stevens AKA Moma Ready se esconde bajo el moniker de Gallery S y suspende momentáneamente su usual house versátil y juguetón para musicalizar los traumas de una juventud que -por lo que puedo escuchar en esta maravilla- no debe haber sido una de las mejores.

Humbros - From 0 to 90 (Phantom Limb, 2020)


Percusión, electrónica mística y Saxos, una combinación que este año ha calmado mi ansiedad, reducido el stress y me ha llevado finalmente a descubrir música increíble. Música como la de este "From 0 to 90" de Humbros un disco que es algo así como un pequeño bote navegando un océano de ondas polirrítmicas con destino a un túnel de luz repleto de exaltación.

Kuupuu - Plz Tell Me (Kraak, 2020)


Como una extraña emisión de radio en plena madrugada el pop misterioso y en constante cambio de la finlandesa Jonna Karanka es esa "otra" forma de tomar el fresco y quizá de ver la vida pasar ante nuestros ojos. Todas las canciones de este disco circulan aleatoriamente por una pendiente de dub enigmático y loops que reptan pacientes una montaña de césped viscoso.

Nick Malkin - A Thing In Middle Distance (SR, 2020)


Meditativas piezas de futurismo primitivo y de motivación lánguida es lo que pone sobre la mesa esta vez el antiguo colaborador de Sun Araw. Canciones de espíritu midi-jazz perfectas para salir a caminar por la tarde cuando está cayendo el sol, especialmente si tenemos al gran Patrick Shiroishi soplando su Saxo alto como si de un curador espiritual se tratara en la canción que da nombre al disco.

Nick Klein - Actor​-​Network Theory (iDEAL Recordings, 2020)


Aunque este disco se grabó en 2018 los greatest hits del horror del 2020 llevaron a Nick Klein a publicar antes de fin de año este conjunto de perlas repletas de contemplación mal-humorada y Xanax techno. Cada track de este disco explora diferentes tonalidades de gris y nos hace testigos participes de esa otra pista de baile usualmente ubicada en los callejones más oscuros de la ciudad.

R.E.E.L. - Music for Psychedelic Duelling (Zona Watusa, 2020)


Zona Watusa cerraba el 2020 publicando este artefacto de mutante baile pagano. Una excursión húmeda y exuberante que resuena y reverbera dentro de grabaciones cuya tonalidad varía según el lado que decidas escuchar. Otro acertado trip directo al cosmos del sello con base de operaciones en Barcelona.

Yaas - Vol.1 (Mascarpone Discos, 2020)


Lucas V. de la Rubia compone un rompecabezas de texturas atrevidas y en excitación constante. Los bucles que dispara el madrileño son esponjosas atracciones que no parecen buscar la hipnosis sino más bien el desorden, el juego e intentan escapar constantemente por una salida de emergencia imaginaria. Free-Jazz de jardín de infancia flotando a su bola como un globo aerostático perdido en el cielo.

Yas​-​Kaz - Jomon​-​sho (縄文頌) (Glossy Mistakes, 2020)


La biografía de Yaz-Kaz da para unas liner-notes de esas que te dejan con la boca abierta. Se podría decir que este señor es, de alguna u otra forma responsable de la profunda influencia de músicas no occidentales como el Gamelan Balines en el trabajo de maestr@s como Midori Takada, Ryuchi Sakamoto y Shoji Yamashiro. Como las obras de todos ellos la música qué encontramos en Jomon-sho es única y de una profundidad rítmica abrumadora, transmite esa conexión primitiva que tenemos con la música y evoca épocas en las que el hombre utilizaba palos, piedras y eventos de la naturaleza para musicalizar danzas y rituales. Magia pura y una acertada reedición del sello madrileño Glossy Mistakes.

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